El Cosmonauta, ¿éxito del Crowdfunding español?
Fecha: agosto 31st, 2011 | Autor: Antonio Carralón López | Archivado en: Actualidad, Cine | Tags: Crowdfunding, El Cosmonauta, micromezenazgo, Riot Cinema Collective | Sin Comentarios »Una conversación entre amiguetes sobre teorías conspiratorias y la carrera espacial soviética va a terminar unos años después en la primera producción cinematográfica española basada en el Crowdfunding. Este es el poder de las redes sociales, la contundencia de la creatividad adaptada a las nuevas tecnologías y un claro ejemplo del buen uso que se puede hacer de Internet. La vida tiene a veces estas cosas tan hermosas.
El Crowdfunding o micromezenazgo es una idea que pone en contacto a creadores que exponen, presupuestan y publicitan su proyecto y mecenas que lo apoyan, empujan y financian bajo unas comprensibles reglas de plazos y recompensas. Se basa, básicamente, en las donaciones, término renovado gracias a la atención que ha recibido por parte de comerciantes y empresarios ahora que las redes sociales, las comunidades online y la tecnologías de micro pagos hacen que sea mucho más sencillo y seguro obtenerlas de un grupo de personas interesadas a un precio muy bajo.
Es el ejemplo de “El Cosmonauta”, primer largometraje de Riot Cinema Collective, que desde enero de 2009 navega en parte (aproximadamente un 6’5% del presupuesto) gracias a estas técnicas y a licencias Creative Commons en su producción. Lo cierto es que aún no ha sido estrenado pero ya tiene en torno a sí el apoyo de una gran comunidad de internautas y una aceptable presencia en los medios de comunicación y es que en ocasiones el impacto mediático y novedoso y no los números es lo que importa.
La distribución del film, una vez se finalice, se realizará a través de Internet. La película estará disponible para descarga en HD, junto a todo el material grabado durante el rodaje y los espectadores podrán bajarla, prestarla, grabarla, re-editarla o utilizarla en proyectos propios del modo que deseen. De esta manera, la audiencia no sólo podrá crear nuevas versiones del film, y demás obra derivada, sino que serán animados a ello por los propios productores: una vez finalizada la producción, se establecerá un concurso para premiar las re-ediciones más originales. A parte del de Internet, el estreno por televisión será con un final alternativo en exclusiva para el medio. De la misma manera los responsables de la película han diseñado una presentación especial en cines para incentivar la presencia en las salas y lo quieren convertir en un proyecto transmedia con ramificaciones en diferentes campos (webisodios, contenido para móviles, e incluso un ARG)
El modo de pago para los mecenas (cómo me gusta volver a usar este término en pleno siglo XXI) tanto en éste como en otros proyectos nacidos bajo el ala del Crowdfunding es bien conocido por todos. Se realiza con tarjeta de crédito a través de Catalunya Caixa, que cobra entre un 1,30 y un 1,45% por cada operación y se quedan una comisión del 5%, si el proyecto sale adelante. Es decir, que los ladrones de los bancos, que no ladrones de bancos, ojo, no han tardado en meter las narices y sus indeseables comisiones en el ajo, es lo que tiene ser los dueños y señores de todo cuanto ocurre con dinero de por medio…
En definitiva, que ésta es otra de las consecuencias de la crisis de identidad por la que están pasando las productoras de todos los ámbitos, no sólo cinematográfico sino también musical y editorial. Problemas vistos por unos, oportunidades, por otros que nos brinda la globalización por la que atravesamos desde que el mundo se convirtió en una gran e interminable red. Por ello más les vale subirse al carro y tomar medidas antes de que el imperio que crearon a finales del pasado siglo siga desmoronándose y desaparezca, orgulloso él, pero totalmente obsoleto.
Por Antonio Carralón

