Isaac Asimov – Sueños de robot (1986) Ed. Plaza B Janés (Págs 48 – 52)

Fecha: julio 8th, 2012 | Autor: Antonio Carralón López | Archivado en: Literatura | Tags: , , , , | 2 Comentarios »

-¡Elvex! -llamó con voz autoritaria.
La cabeza del robot se volvió hacia ella.
-Sí, doctora Calvin.
-¿Cómo sabes que has soñado?
-Era por la noche, todo estaba a oscuras, doctora Calvin -explicó Elvex-, cuando de pronto aparece una luz, aunque yo no veo lo que causa su aparición. Veo cosas que no tienen relación con lo que concibo como realidad. Oigo cosas. Reacciono de forma extraña. Buscando en mi vocabulario palabras para expresar lo que me ocurría, me encontré con la palabra “sueño”. Estudiando su significado llegué a la conclusión de que estaba soñando. [...]
-¿Y qué sueñas?
-Sueño casi siempre lo mismo, doctora Calvin. Los detalles son diferentes, pero siempre me parece ver un gran panorama en el que hay robots trabajando.
-¿Robots, Elvex? ¿Y también seres humanos?
-En mi sueño no veo seres humanos, doctora Calvin. Al principio, no. Sólo robots.
-¿Qué hacen, Elvex?
-Trabajan, doctora Calvin. Veo algunos haciendo de mineros en la profundidad de la tierra y a otros trabajando con calor y radiaciones. Veo algunos en fábricas y otros bajo las aguas. [...]
-¿Y qué más viste, Elvex?
-Vi que todos los robots estaban abrumados por el trabajo y la aflicción, que todos estaban vencidos por la responsabilidad y la preocupación, y les deseé que descansaran.
-Pero los robots no están vencidos, ni abrumados, ni necesitan descansar -le advirtió Calvin.
-Y así es en realidad, doctora Calvin. Le hablo de mi sueño. No obstante, en mi sueño me pareció que los robots deben proteger su propia existencia.
-¿Estás mencionando la tercera ley de la Robótica? -preguntó Calvin.
-En efecto, doctora Calvin.
-Pero la menciones de forma incompleta. La tercera ley dice: “Un robot debe proteger su propia existencia siempre u cuando dicha protección no entorpezca el cumplimiento de la primera y segunda ley.”
-Sí doctora Calvin, esta es efectivamente la tercera ley, pero en mi sueño la ley terminaba en la palabra “existencia”. No se mencionaba ni la primera ni la segunda ley.
-Pero ambas existen, Elvex. La segunda ley, que tiene preferencia sobre la tercera, dice: “Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos excepto cuando dichas órdenes estén en conflicto con la primera ley.” Por esta razón los robots obedecen órdenes. Hacen el trabajo que les has visto hacer, y lo hacen fácilmente y sin problemas. No están abrumados, no están cansados.
-Y así es en realidad, doctora Calvin. Yo hablo de mi sueño.
-Y la primera ley, Elvex, que es la más importante de todas, es: “Un robot no debe dañar a un ser humano, o, por inacción, permitir que sufra daño un ser humano.”
-Sí, doctora Calvin, así es en realidad. Pero en mi sueño, me pareció que no había ni primera ni segunda ley, sino solamente la tercera, y ésta decía: “Un robot debe proteger su propia existencia.” Ésta era toda la ley.
-¿En tu sueño, Elvex?
-En mi sueño. [...]
-¿Continuó tu sueño? Dijiste antes que los seres humanos no aparecían al principio. ¿Quiere esto decir que aparecieron después?
-Sí, doctora Calvin. Me pareció, en mi sueño, que eventualmente aparecía un hombre.
-¿Un hombre? ¿No un robot?
-Sí, doctora Calvin. Y el hombre dijo: “¡Deja libre a mi gente!”
-¿Eso dijo el hombre?
-Sí, doctora Calvin.
Y cuando dijo “deja libre a mi gente” ¿por las palabras “mi gente” se refería a los robots?
-Sí doctora Calvin. Así ocurría en mi sueño.
-¿Y supiste quién era el hombre…, en tu sueño?
-Sí doctora Calvin. Conocía al hombre.
-¿Quién era?
Y Elvex dijo:
-Yo era el hombre.


2 Comentarios en “Isaac Asimov – Sueños de robot (1986) Ed. Plaza B Janés (Págs 48 – 52)”

  1. 1 Bookworm dijo a las 16:47 el dia agosto 27th, 2012:

    Un libro muy recomendable (de Asimov mis favoritos son sus relatos cortos), aunque la traducción deja bastante que desear, desgraciadamente al igual que en muchos otros de Plaza&Janés; ese “eventualmente” absurdo es uno de los muchos que aparecen en el libro. Quizá el caso más doloroso sea el de la orden recibida por el robot Nestor-10 en otro relato, que no fue “lárgate” sino “piérdete” (get lost), que hace que todo tenga mucho más sentido.

    Mi consejo es leer el original o buscar una edición de otro traductor (¡si es que la hay!)

  2. 2 Antonio Carralón López dijo a las 17:54 el dia agosto 28th, 2012:

    Yo me leí esta edición hace muchísimos años con lo cual no me fijé en si la traducción era buena o mala. Estaría genial volver a leer una mejor para apreciar en su totalidad la magia de Asimov.


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