Es San Valentín. Por suerte, algunos decidimos huir de los endulzados planes que se tercian en tal día, para asistir a uno de los conciertos más esperados por los fans de Anímic. Todo preparado para lo que se presenta como un concierto lleno de sorpresas, una recompensa a todas esas personas que se han volcado en la campaña “Una espalda nueva para Louise”, cantante y ahora también batería de Anímic. Han colgado el cartel luminoso en la entrada del Apolo: “Love is back: Sold out”. La sala más trendy de Barcelona está a reventar. Se empieza a respirar todo ese amor que se ha ido repartiendo por las redes, por los medios y, en general, por todo lo que rodea a la banda. Rostros sonrientes, sudando emoción, esperan la primera actuación. Se adivinan los nervios en el poblado backstage. ¿Han visto las paredes del Apolo un festín como el que se avista tras las cortinas del escenario? Algo me dice que las bandas están a punto de caramelo. Bedroom inicia el carrusel de invitados, junto a miembros de Anímic. Que buena pinta tiene todo. En el segundo tema, la dulce María Rodés y Louise nos ofrecen los coros junto a un Bert –cantante de la banda- que parece romperse al interpretar ese pop de raíces folk intimista. El público, de un eclecticismo sorprendente, empieza a quitarse la careta de moderno para mostrar sin tapujos la pasión que nos une aquí, ahora.
En menos que canta un gallo, llega uno de los momentos más deseados: toca escuchar lo nuevo de Anímic. Con la homenajeada a la batería, la banda interpreta dos te-ma-zos. Suenan más crudos, potentes y oscuros que en sus anteriores trabajos y nos dejan con unas ganas locas de más. Y ahora que ya tenemos el cuerpo preparado para algo más de caña, aparecen cinco tipos barbudos con traje negro, camisa blanca y tirantes versionando “Howling zombie”, de Animic: son Seaward, capitaneados por un líder vocal dramático y esperpéntico a la par. Tengo la sangre helada.
Con la boca todavía abierta, recibimos a Sílvia Pérez Cruz, quien acompañada de los guitarrazos eléctricos de Raúl Fernández, alias Refree, levanta las pasiones de los presentes. Pelillos erizados para un show nada fácil, cubierto de cante jondo-indie con reminiscencias al fado portugués. Que lujo poder disfrutar de una interpretación así. Ahora me doy cuenta de que lo que estamos viviendo va a ser irrepetible. Entre aplausos y lagrimillas, sube Ferran Palau y agradece el apoyo mostrado a su mujer, con quien “ha sufrido estos nueve años el dolor” e interpreta “Terra de blat” –de su disco en solitario- lo que él describe como “una canción de amor”, junto a Pau Vallvé, Jordi Matas, Jordi Lanuza y Refree. Y es que esta es una noche para el amor, en todas sus formas, por si alguien lo dudaba.
Mishiza!
Siento el pecho a punto de explotar y escucho como los gritos de las jovenzuelas llenan la sala mientras Enric Montefusco y Ricky Falkner (Standstill) interpretan la famosa “Adelante Bonaparte” junto al palmeo gitano de Anímic. Lo cierto es que Louise, Ferran, Juan José, Núria y Zuma están aportando con eficacia su granito de arena en cada uno de los temas que interpretan sus amigos. Le siguen el trío calavera: Joan Colomo, Joan Pons (El Petit de Cal Eril) y Mao Boada (Esperit!), quienes continúan arrancando las pasiones de las no desfloradas. Pasamos de la ternura a la FIESTA. Y para dejarlo bien clarito, aquí está la mezcla más explosiva de la noche: Mishiza! o lo que es lo mismo Mishima violados por el desbordante eclecticismo de Za! Cuidado con el batería recitando versos como un poseso. ¿Has visto al melenas orquestando la performance? Madre mía, estoy flipando. Suena “L’última ressaca”, mezclada con “Boys boys boys”, de Sabrina, y otros temas ochenteros en un mismo solo. Toda una sorpresa electrizante para cerrar un concierto único. Buf. Me tiembla todo. Valiente san Valentín. Esto sí es un disparo directo al corazón.
Según la Real(ísima) Academia Española, la tercera definición de “Capricho” corresponde a “Obra de arte en que el ingenio o la fantasía rompen la observancia de las reglas”. No se me ocurre mejor forma de describir el concierto que Gravenhurst ofreció el pasado domingo en la Sala 2 del Apolo (Barcelona). Recordemos que la actuación se enmarcaba dentro de “Los Caprichos del Apolo”, una colección de actuaciones poco populares. A juzgar por el quórum de la sala, diríase que Nick Talbot, a la cabeza de Gravenhurst, es un capricho solo para minorías, una de esas cosas que una servidora no entenderá jamás, teniendo en cuenta el talento del británico.
Talbot subió al escenario bien acompañado para la ocasión de dos mujercitas: teclado y batería. Con las primeras notas de “I turn my face to the forest floor”, de su primer álbum “Flashlight seasons” (2004) el trío ya demostró que ofrecerían una velada íntima, quizás porque el público de la sala era escaso, quizás porque su repertorio se avistaba cargado de melodías intensas, sello de Talbot. Le siguió la bella “Nicole”, de “Fire in distand buildings” (2005) lo que permitió que los allí presentes empezáramos a humedecer nuestros ojos. Vino tinto en mano, el británico repasó temas de todos sus discos, para deleite de los allí presentes, fans en toda regla. Y salieron airosos, incluso cuando tocaron temas de su nuevo disco “The ghost in daylight” (2012), algo más ambicioso y de más difícil consumo que el resto. Entre tema y tema, a modo de tentempié, Nick comentó su último concierto en Barcelona, allá por el 2005, y expresaba su alegría al comprobar que todavía cuentan con fans en España. Tras lidiar con algunos problemas técnicos protagonizados por su guitarra, pudimos disfrutar de la más comedida instrumentalmente pero no por ello menos intensa “Cities beneath the sea”, que marcó otro de los momentos mágicos de la noche.
El repertorio se fue desarrollando con un sonido algo más desnudo que el percibido en los álbumes originales. El trío se esforzó en estilizar los temas consiguiendo que esa desnudez se antojara como la de un retrato artístico. Tanto es así que las canciones de su aclamado “The western lands” (2007), que en general derrochan guitarrazos por doquier, sonaron igualmente harmoniosas. Prueba de ello fueron “Saints” y “Trust”, donde los coros de las féminas se unieron a la impecable voz de Talbot creando una atmósfera memorable. Mención aparte merece el tema que levantó todos los aplausos y gritos, “Black holes in the sand” del Ep homónimo, o lo que es lo mismo: la canción que todo el mundo deseaba escuchar en directo y que terminó a fuerza de pedales distorsionados, consiguiendo que la intimidad se transformara en una irrefutable euforia compartida.
Con todo, si Benedicto XVI hubiera dimitido la noche del concierto, estoy segura que más de uno habría gritado allí mismo “Talbot for Pope” y hubiéramos divisado una fumata blanca en las chimeneas del Apolo. Y es que a estas alturas, pocas bandas son capaces de hacernos tocar el cielo como lo hizo Gravenhurst. Permítame besarle la mano, Papa Talbot I.
Hace un par de meses explicábamos el sueño de Louise Sansom, cantante de Anímic, y prometíamos que anunciaríamos novedades. Rebobinemos un poco y recordemos la campaña solidaria “Una espalda nueva para Louise”, toda una iniciativa que los componentes de Anímic y un buen grupo de amigos pusieron en marcha, el pasado mes de diciembre, para recaudar dinero y ayudar a la solista, que sufría de un dolor en la espalda provocado por un deterioro de dos discos lumbares. Organizaron subastas de obras artísticas, abrieron una cuenta y consiguieron que una gran masa de gente se uniera a la causa. Gracias a todo ese apoyo moral, mediático y económico, Louise pudo operarse justo antes de navidad con éxito, tras recaudar la mitad del coste total de la operación (que ascendía a una friolera de 23.800 euros).
Asegurábamos que la dulce Louise sabría agradecerlo y ese momento ha llegado. El próximo jueves, se celebra “Love is back” en la Sala Apolo de Barcelona, el concierto benéfico en el que un carrusel de bandas catalanas desfilarán desinteresadamente para ayudar a una de las espaldas más queridas de Barcelona. Mishima, Sílvia Pérez Cruz, Refree, Standstill, Joan Colomo, Maria Rodés, Joan Pons (El Petit de cal Eril), Mau Boada (Esperit!), Za! Seward, Bedroom, Jordi Lanuza y Pau Vallvé tocarán temas propios, versiones y harán colaboraciones especiales para la ocasión, durante más de dos horas y media. Por supuesto, Anímic presentará el primer bocado de su nuevo disco, en el que la recuperada solista, además de regalarnos su voz, tocará la batería. Para Louis, este concierto se plantea “no solo como una nueva inyección de ayuda sino muy especialmente como el epílogo de un cuento maravilloso”.
Sí, el jueves es 14 de febrero, así que abandona las cursiladas propias del día y haz algo que realmente valga la pena: vente al Apolo con el corazón a punto de explotar. La emoción y las lágrimas están aseguradas.
Mini-Festival Love Is Back
Sala Apolo, Barcelona
Jueves, 14 de febrero, a las 21h
Anticipada 12,80 € AQUÍ
Taquilla: 15€
Personas que han aportado a la causa 10€ o más: gratuita, previa solicitud por mail.
“Caprichos de Apolo” es la marca que distingue los conciertos de producción propia de la sala Apolo. Por este ciclo corren presentaciones de artistas locales, nacionales e internacionales seleccionados con la única premisa de sorprender por la singularidad y relevancia de sus propuestas musicales, por encima de géneros, modas. Dicen por ahí que estos Caprichos tienen el objetivo de sorprendernos y hacernos vibrar.
Y con esta idea, nos traen a Nick Talbot, líder de la banda británica Gravenhurst, tras casi una década sin aparecer por nuestros escenarios. Con la excusa de presentar su excelente último trabajo “The ghost in daylight”(2012), que respira un folk intimista con toques de fina electrónica lo-fi, Talbot tendrá la oportunidad de sorprendernos en formato trío interpretando sus nuevas composiciones, que siguen conservando la crudeza acústica de sus inicios. No olvidemos que los británicos cuentan con discos como “Fires in distant buildings” (2005) o brillantes Ep’s como Black holes in the sand (2004)), que deberían coronar las estanterías de todo amante del folk-pop de intensidad no moderada. Y aunque no creemos que se sumerjan en las capas de sonido que dibujan los guitarrazos de su disco más post-rockero, “The Western Lands” (2007), está claro que van sobrados de joyas musicales para inundar el Apolo de fluidos. ¡Ojo! Que el bueno de Talbot solo dará dos conciertos en exclusiva en nuestro país.
La actuación de Gravenhurst viene precedida por Simone White, “una Feist intelectual” que seguro endulzará con su voz la noche. Date un capricho y acércate el domingo al Apolo, apesta a conciertazo.
Lo habíamos avisado. Un aniversario es un aniversario y Dominique Ané tenía el fácil encargo de ser el alma de la fiesta de Green Ufos. La sala Apolo de Barcelona estaba a reventar de fieles seguidores y es que el compositor francés había dejado más que un buen sabor de boca en su última actuación en el Primavera Sound’12. Tras facturar un disco que se antoja algo complejo por su eclecticismo, Vers Les Lueurs (2012), nuestro calvo favorito se presentó esta vez con un nuevo formato: un bajo, dos guitarras, batería y teclados, con lo que se intuía íbamos a presenciar un buen concierto de puro rock galo, quizás alejado del espectáculo de cámara que aportaba la sección de viento de su última gira.
Dominique abrió el concierto, bajo una luz intimista, con “Plaines des sables”, que sonó bellísima con tan solo unos acordes de guitarra y teclado, bien aliñado con su masculina y lírica voz. Se ganó al público desde el segundo uno, gracias a sus intervenciones en las que hacía uso de un español afrancesado que lo cargaba de encanto. “Contre un arbre”, “Ostinato” o “Vers le bleu”, o la aclamada “Close West” se presentaron con un sonido reforzado por las guitarras que tuvieron la ardua tarea de suplir los detalles de los oboes, saxo, flautas y clarinetes. Lo cierto es que no se echaron de menos y el repertorio ganó potencia en el directo. El concierto avanzó con un set-list a gusto del consumidor que repasó su extensa carrera, aunque quizás las canciones que arrancaron el entusiasmo de los fans fueron las de su trabajo más remarcable “La Musique” (2010). Así, “Le sens” e “Immortels” protagonizaron dos momentazos del concierto, con perdón de “Hasta que el cuerpo aguante”, acompañadas en todo momento de esa coreografía que el compositor nos regala con sus brazos, a juego de un ligero pero seguro movimiento de cadera, detalles que lo transforman en un cuarentón elegante y peculiar a la par.
Entre contoneos de brazos y cadera -alguien decía por ahí que el bueno de Dominique acabaría con una tendinitis en los brazos- también tuvo tiempo de repasar grandes clásicos de estilo más cabaretero como “Le twenty two bar” o “Le métier de faussaire”. Y por escoger algún momento, me atrevo a decir que a muchos se nos erizaron los pelillos cuando monsieur interpretó la épica “Pour le pau”, en el primer bis. Y los que aguantaban la lagrimilla, acabaron por derretirse con el tema de despedida: “Les hauts quartiers de peine”, una preciosa balada al mas puro estilo de la clásica chanson francesa de los 60.
Al finalizar, mientras los más devotos esperaban a que el protagonista de la noche firmara sus vinilos, gran parte del público iba abandonando la sala murmurando la misma frase: “Pues el del Primavera fue mejor”. Bien, a todos esos desgraciados que no pudisteis disfrutar de su anterior gira –grupo en el que yo me incluyo- no os preocupéis: podemos morir tranquilos, pues el del Apolo, digan lo que digan, fue un gran concierto.
El sello Green Ufos cumple 20 años y qué mejor forma que celebrarlo que girando con uno de sus más apuestos hijos: Dominique A, el mismo que cumplió las 20 primaveras de su carrera musical en 2012. Los que no pudimos disfrutar del precioso show que el francés se curró el año pasado en el Primavera Sound, tenemos ahora una oportunidad que no podemos dejar escapar. El cantautor, que se caracteriza por la composición de poéticas canciones cargadas de un romanticismo que quita el hipo, promete una revisión de su último trabajo: “Vers Les Lueurs” (2012), un excelente ejercicio complejo, donde combina diferentes elementos de cuerda y viento, coqueteando con la electrónica e incluso con el jazz. Y no olvidemos su voz, esa inconfundible y personal voz que lo posicionó en los 90 en lo más alto de la chanson française y que le ha permitido continuar con fuerza todos estos años, enamorándonos a todos de un plumazo.
Dominique A empieza su gira en Girona este viernes, 11 de enero, en el Auditori de esta ciudad y se marcará 12 conciertos, acompañado de cuatro músicos con los que estamos seguros volverá a demostrar que los calvos molan mazo.
11 de Enero. GIRONA. Auditori de Girona – Sala Cambra
+ Artista invitado: BERTRAND BETSCH
Anticipada 18 euros + gastos gestión
Entradas a la venta en http://oberonsaas.com/girona/dominiquea
12 de Enero. MURCIA Auditorio Víctor Villegas
+ Grupo invitado: PLEASANT DREAMS
Anticipada: 18 € + gastos dist.
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
13 de Enero. GRANADA Auditorio Manuel de Falla
+ Grupo invitado: LÕBISON (ex Falso Cabaret)
Anticipada: 18 € + gastos dist. / Taquilla: 22 €
Entrada anticipada CONJUNTA: DOMINIQUE A (+ Lobison) del 13 enero en Auditorio Manuel de Falla + BENJAMIN SCHOOS del 22 de enero en Sala PlantaBaja: 22 €
Entradas a la venta en EntradasGo.com
14 de Enero. MADRID #1 Teatro del Institut Français
20:00h. (Concierto con asientos)
+ The Healthy Boy (solo) + Benjamin Jarry (solo)
Anticipada: 14 € + gastos dist. / Taquilla: 19 €
Entradas a la venta en www.entradas.com
16 de Enero. BILBAO Kafé Antzokia
+ Artista invitado: MICHEL CLOUP (Duo)
Puertas: 20:30h / Michel Cloup (Duo): 21:00h / Dominique A: 22:00h.
Anticipada: 17 € + gastos dist. / Taquilla: 22 €
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
17 de Enero. BARCELONASala Apolo
+ Artista invitado: MICHEL CLOUP (Duo)
Puertas: 20:30h / Michel Cloup (Duo): 20:50h / Dominique A: 22:00h.
Anticipada: 17 € + gastos dist. / Taquilla: 22 €
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
18 de Enero. VALENCIA Sala Noise (antigua Sala Mirror)
+ Grupo invitado: PLEASANT DREAMS
Puertas: 21:00h / Pleasant Dreams: 21:30h / Dominique A: 22:30h
2ª oferta de lanzamiento: 100 entradas a 15 € + gastos dist. / Taquilla: 22 €
A la venta en VLC Tickets
19 de Enero. LLEIDA Cafè del Teatre
+ Artista invitado: BENJAMIN SCHOOS
Puertas: 21:00h / Benjamin Schoos: 21:30h / Dominique A: 22:30h.
Anticipada: 15 € + gastos dist. / Taquilla: 18 €
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
21 de Enero. CADIZ Edificio Constitución 1812 (antiguo Aulario La Bomba)
+ Artista invitado: BENJAMIN SCHOOS
Entrada: 15 euros / Comunidad universitaria: 11 euros
Reservas: 956 01 58 00
22 de Enero. MÁLAGA Auditorio de la Diputación de Málaga
+ Artista invitado: ULTRAROUGE
Puertas: 20:00h / Ultrarouge: 20:30h / Dominique A: 21:30h.
Anticipada: 16 € + gastos dist. / Taquilla: 20 €
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
23 de Enero. SEVILLATeatro Central+ Artista invitado: BENJAMIN SCHOOS
Puertas: 20:30h / Benjamin Schoos: 21:00h / Dominique A: 22:00h.<
Anticipada: 16 € + gastos dist. / Taquilla: 20 €
Próximamente a la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
24 de Enero. MADRID #2Sala Arena
(Aforo de pie)
+ Artista invitado: BENJAMIN SCHOOS
Puertas: 20:00h / Benjamin Schoos: 20:30h / Dominique A: 21:30h.
Anticipada: 17 € + gastos dist. / Taquilla: 22 €<
A la venta en red Ticketmaster: Fnac, Halcón Viajes, Carrefour, www.ticketmaster.es
Diez años de carrera musical dan muchas tablas, mucha experiencia y mucha renta. Pero no es fácil superarse. Se pueden sacar un par de grandes discos que no todo el mundo escuche y dar el salto después (Biffy Clyro), se puede dar el bombazo con un primer trabajo y tardar unos años en desinflarse (Pearl Jam) y se puede pasar del estado de madurez a otro más valioso al superar un trabajo, aquel antecesor suyo, que imprimió este término en la biografía de una banda.
H es el más allá de la madurez de Havalina. No es la confirmación definitiva porque eso ya ocurrió con Las hojas secas (2010), es la certeza de estar ante uno de los mejores discos nacionales en mucho tiempo y ante un grupo con personalidad y un sonido del que estar orgulloso. De largos desarrollos instrumentales que en directo se tornan espectaculares y letras de singulares temáticas -oscuras, robustas todas ellas- pasando del post al stoner rock y sonando a los Tool menos progresivos, a los Muse del Showbiz (1999) y hasta a los Placebo más cañeros, vuelven a editar un trabajo sobresaliente para justificar el lugar que ocupan por derecho propio en el panorama musical nacional. Estado Havalina, más allá de la madurez.
Valoración: 9 / 10
Escúchate: El estruendo, Norte, Música para peces.
El hito: Descubrirnos que después de la madurez musical hay más estados.
El pero: Te puedes perder en un desierto interminable, asfixiante y duro si escuchas el disco tres o más veces seguidas.
01. McEnroe / Las orillas
EL
McEnroe se merece la primera posición de este ranking por diferentes razones. Para empezar, se trata de una banda que ha evolucionado a pasos agigantados convirtiéndose en imprescindible para muchos. Ricardo Lezón, cantante y compositor, desde su primer disco -interpretado en inglés- ha aprendido a modular su voz y a transmitir todas las emociones que inspiran sus composiciones, que no son pocas. Y para finalizar, han conseguido superar un álbum que parecía insuperable: Tu nunca morirás (2011). Con todo, Las orillas es un trabajo impecable de nueve joyas (con sorpresa final) que rebosan dramatismo y épica, pero también luz y esperanza, movidas por una bella lírica poética que cuenta historias mundanas.
La Palma inaugura el disco, producido por Abel Hernández, un tema de diseño elegante que supone toda una oda a la melancolía que cuelga del amor y que finaliza a base de guitarrazos distorsionados. El single, La cara noroeste, resulta efectivo y ágil, para todas esas orejas que no conocen de cerca el mundo de los de Getxo; mientras que la tristeza de Arquitecto se compensa con el optimismo lírico e instrumental de Las mareas y el increscendo vocal de En mayo. A McEnroe aquí no se les resiste nada y es que han fichado en este disco a Olivier Arson, músico y compositor francés que les ha aportado el toque electrónico que necesitaban. Dicen las malas lenguas que son unos llorones. Ojala todo mundo llorara de la misma manera.
Valoración: 10 / 10
Escúchate: “En mayo” y descubre todo lo que encierra.
El hito: A quien no le guste este disco es que no tiene sensibilidad.
El pero: Las letras están cargadas de “flecos” que seguramente podrás reconocer en tu vida.
Miembro activo de la banda Animic e ilustrador, Ferran Palau empezó su carrera en solitario en 2011, cargado de historias por contar. Moviéndose entre el folk y el pop, Palau recorre los diez temas que conforman su ópera prima relatando bellos sentimientos que se mezclan con los elementos propios de la naturaleza del lugar en el que se emplaza su vida: la zona montañosa de Esparreguera (Barcelona).
Las piezas vienen bien producidas con sutiles arreglos de cuerda y viento, a manos de Jordi Matas, y aportan a esta obra un carácter de pop de cámara minimalista no habitual entre los cantautores del momento de nuestro país. “Rierol”, “Terra de blat” o “I estels” son una buena prueba de ello, donde la voz de Ferran acuna con eficacia la instrumentación, abriendo paso a un escenario totalmente intimista y personal.
Y por si fuera poco, Louise Sansom, su compañera de voz en Anímic y en la vida personal, aporta los coros. “L’aigua del Rierol” es el disco idóneo para tararear a tu hijo, justo antes de ir a dormir, si te gusta el pop elegante, bien manufacturado y tienes los oídos finos, claro.
Valoración: 7 / 10
Escúchate: “A sota la alzina”, con ese regustín celta tan idóneo para el invierno.
El hito: Desnudarte de un plumazo en un disco.
El pero: No desgarra, ni despunta. Sólo enamora.
07. Love Of Lesbian / La noche eterna. Los días no vividos
AC
Los miembros de Love of lesbian, con eso de haberse podido dedicar, por fin, exclusivamente a ser una banda y dejar sus respectivos trabajos, se volcaron en la tarea de sacar un disco que divide el término de “conceptual” en dos. La noche eterna. Los días no vividos se presenta como una contraposición de polos radicalmente opuestos pero indispensables el uno para el otro para poder existir: El día, con todo el tiempo del mundo para hacer cosas, y la noche con un sinfín de oportunidades para divertirse perdiéndolo en tareas poco productivas pero muy enriquecedoras y dejar que la resaca se apodere del día de mañana.
Tres años después de haber publicado uno de los mejores discos del pop español, 1999 (2009), este trabajo, sin estar ni mucho menos, a la altura, contiene un buen grupo de temas high class, algún que otro hitazo bailongo y las dos o tres tiernas baladas de turno. Sin proponer nada nuevo, tirando de tablas y de una fórmula que sigue funcionando y que parece no agotarse, los catalanes siguen en la brecha, en las radios, en las redes, en las teles y en los festivales. Hay a quien ésto le parece una sobredosis, pero mientras la materia sea de clase, bienvenida sea.
Valoración: 7,5 / 10
Escúchate: La noche eterna, Oniria e insomnia, Belice.
El hito: Las letras divertidas, profundas, bien construidas de Santi Balmes.
El pero: Nada nuevo en el horizonte.
Entre tanto moderneo parece mentira encontrarse con un trabajo como el de Mujeres, tan honesto y fresco como sucio y atrevido, por eso creemos que merece un puesto de honor en nuestro ranking. Estamos hablando de cuatro gamberros de Barcelona que un buen día decidieron huir de la academia de cine para hacerse con unas guitarras y unas chupas y cepillarse los escenarios, rememorando el garage rock de los 60. “Soft Gems” es un viaje al placentero infierno del rock crudo, en el que despuntan temas como “Salvaje” y “See the Light” -que hacen saltar hasta al más perezoso-, así como la melodía made in sixties de “I’m over with you”, con griticos finales incorporados.
No inventan nada, es cierto, pero es que lo que hacen lo hacen tan bien y con tanta frescura que merecen todo el respeto del mundo. Mujeres no tienen más pretensión que hacer buena música y reventar las pistas de baile. Agotan las entradas en menos que canta un gallo, porque suben al escenario cargados de adrenalina y lo dan todo, al más puro estilo de The Seeds o The Standells. Son carne de cañón para todos los rockabilly que frecuentan la escena garage de nuestro país y encima han cruzado el charco para tocar en algunos míticos garajes yankies.
Valoración: 7,5 / 10
Escúchate: “Soft gems” y “See the Light” y revienta tus pitillos.
El hito: Verlos en directo y observar esa multitud ecléctica de fans volviéndose totalmente locos.
El pero: Es garage rock y no está de moda, ¿sabes?
09. Mishima / L’amor feliç
EL
David Carabén, compositor de las canciones de Mishima y líder del grupo, nos ha maravillado a todos con “L’amor feliç”, un trabajo que habla del amor, como su nombre indica, pero que deja la felicidad para otro momento. Marcado por un pop de autor eminentemente intimista, Mishima han evolucionado en este álbum hacia una madurez que a la vez les ha permitido llegar a un público más amplio. La culpa la tienen canciones como el primer single “L’última ressaca”, donde a través de un pop ágil y accesible reflejan lo que todos pensamos tras una noche de excesos; o bien “No obeir”, donde la épica se apodera de los catalanes consiguiendo una canción excelente de principio a fin. Y como rareza, no hay que perder de vista “Rilke”, un poema musicado por si alguien tenía dudas de la sensibilidad de esta banda.
Se trata de un disco inteligente, compuesto con mucho cariño y en el que los mínimos detalles son importantes. No sabemos si existe el amor feliz, pero lo que sí existe, gracias a Dios o al Diablo, es música como la que ellos fabrican para que, por lo menos, podamos creerlo.
Valoración: 8 / 10
Escúchate: “Rilke”, poema traducido por Joan Vinyoli y musicado por Mishima. Encontrarás la verdad sobre la vida y la muerte en cinco estrofas.
El hito: Hacer un disco sobre el amor feliz y colocar esa pedazo de portada que inspira de todo menos felicidad.
El pero: Necesitarás más de una escucha para enamorarte de él.
Retrato de Louise Sansom por Joana Santamans, subastado para la campaña.
Campaña solidaria “Una espalda nueva para Louise (Anímic)”
Mientras sus compañeros seguían ensayando los temas del nuevo disco en la sala contigua, Louise caminaba sobre el suelo antiguo de la fábrica textil, esquivando las viejas columnas. Avanzó poco a poco hasta encontrar una puerta verde. Se trataba de un verde tan luminoso que sus claros ojos se vieron amenazados. En la parte superior se podía leer “empujar”. Atraída por su insistente color, empujó suavemente hasta divisar que la sala estaba poblada de todo un ejército de maniquís de boutique. Era tan sorprendente como inquietante. Avanzó lentamente, cerrando la puerta tras de sí y se tocó con delicadeza los ojos: no quería perderse un solo detalle de lo que estaba viendo. Al pasear entre los falsos cuerpos, sintió en su piel la quietud que los envolvía. No entendía muy bien dónde se había metido, pero el lugar le atrapaba. Por un momento pensó en volver al ensayo con el resto de la banda. De repente, empezó a fijarse con detalle en los maniquís que la rodeaban y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Los entes estaban desnudos y mostraban sus curvas sin ningún tipo de pudor. Eran todos mujeres con rostros sonrientes, melenas rubias, morenas, rizadas, lisas, cortas, largas… pero algo se repetía en todas ellas, de una manera casi malévola. Algo las despojaba de ser únicas para convertirlas en una extraña comuna. Al instante, fue consciente de la marca que las unía, casi como un estigma: todas ellas tenían una extraña sombra oscura que cubría sus espaldas de poliestireno.
Louise abrió los ojos. Estaba sudorosa y le temblaban las manos. Se tocó la espalda, de manera casi automática. Por un momento pensó que el dolor había decidido abandonarla. Las mañanas resultaban siempre más duras. Volvió a cerrar los ojos, con la insistencia de quien quiere volver a un mundo irreal, donde todo es liviano, donde el dolor se convierte en placer. También deseó que los maniquíes de su pesadilla se transformaran en doctores y que por una sola vez le comunicaran que su enfermedad tenía cura y que su malestar desaparecería, casi como por arte de magia.
En ese preciso instante ladeó su cabeza hacia la mesilla de noche y volvió a la realidad. Vio la libreta azul, abierta. Se incorporó y leyó: “20 de diciembre, 8h”. Recordó que tenía una cita en quirófano y que, por fin, podían insertarle un disco sintético en la vértebra que pondría fin a su enfermedad. También le vino a la memoria que dicha operación tenía un coste de 20.000 euros, porque desgraciadamente la seguridad social solo cubre resfriados y otras sandeces, además de las largas enfermedades. Pero que, en cambio, la cura de un dolor crónico se antoja como un lujo para la medicina.
Seguidamente, la expresión de Louise cambió y sus ojos adquirieron un tono de luz precioso. Se levantó de la cama y se sentó ante su ordenador. Se conectó al facebook y comprobó sorprendida que la campaña “Una Espalda nueva para Louise” ya había recaudado 10.000 euros, la mitad de lo que necesitaba para su intervención. Una enorme ola de calor la inundó por dentro. Jamás se había sentido más amada. Había podido comprobar que el cariño que ella entregaba en cada uno de sus conciertos había sido correspondido. Había obtenido una respuesta de todos sus amigos, de su público más fiel, quienes habían contribuido a su causa. Se sentía llena de todos y de cada uno de ellos. Se sentía tan feliz que parecía que le iba a explotar el corazón. Tenía tanto amor para dar que pensó que la mejor manera de decir “gracias” a todos era ofrecer un Festival. Así que decidió que tras su operación, Anímic reuniría a las mejores bandas de Cataluña para ofrecer un gran concierto. La recaudación iría al fondo de “Una Espalda Nueva para Louise” para que la líder de la banda pudiera continuar muchos años hipnotizándonos con su voz.
Y colorín colorado esto no es un cuento y no se ha acabado. Es una historia tan cierta como que Anímic es una de las bandas más interesantes del panorama indie actual español y que Louise Sansom -cantante de la banda junto a Ferran Palau-, sigue necesitando la ayuda de cuántos podamos para costearse una operación que acabará con su discopatía en la vértebra y que le va a permitir tener una vida normal. Si queréis contribuir a que la cantante consiga “una espalda nueva”, podéis consultar la página de facebook y hacer una aportación económica, ver algunos de los dibujos que algunos artistas han aportado o bien dar nuevas ideas: https://www.facebook.com/unaespaldanuevaparalouise
Porque Anímic lo vale y porque su líder es una persona con un enorme corazón que sabrá decir “gracias”, cantando nuevas canciones y dándolo todo en el escenario.