El directo del año 2012. Al menos para la que firma, viste y calza estas palabras. Pero si esperas leer una crónica al uso, mejor que te detengas ahora mismo. Este texto es sólo una opinión, un disparo personal con un enfoque diferente, tomado desde la barrera.
Mi primer encuentro con la banda de Wisconsin se produjo en el mes de Julio, en Barcelona. Había una gran expectación esa noche de verano en el Poble Espanyol con todas las entradas vendidas y un público muy diverso en edades, nacionalidades, gustos, formas y comportamientos. Da la sensación que Bon Iver ha conseguido con este último disco traspasar una barrera, adquirir una gran repercusión mediática y convertirse en un chico-popular porque para muchos era más importante demostrar que habían estado allí mediante grabaciones de vídeo o reportajes fotográficos que escuchar y disfrutar su música. En serio os lo digo, situarse en las primeras filas en este tipo de conciertos supone ver lo que está ocurriendo en un escenario situado a escasos metros de ti a través de un móvil. Pero una vez que logras esquivar la pantalla del que tienes delante, la experiencia es enorme.
El comienzo fue sorprendente con todos los componentes de la banda jugando al escondite con el público, permaneciendo ocultos tras los instrumentos que había en el escenario, aprovechándose de la oscuridad de esas horas mientras tocaban Woods para, sin tregua, atacar Perth ya con una iluminación sutil en un escenario decorado con redes marineras colgando a modo de velas, rotas, tal vez como metáfora del paso de una tormenta que bien podría haber sido interna.
Y surgen los sonidos, las descargas se suceden, comienzan a dispararse las sensaciones, las notas se convierten en música y te envuelven, te embargan, transportándote a lugares en los qué no habías estado y en donde Justin Vernon hace de maestro de ceremonias de tus emociones y ahora te sube y ahora te baja como si de una montaña rusa se tratase. Entonces te quedas con esa sensación de cosquilleo en el estómago que ya no te abandona hasta que llega la catarsis, cuando todos los que allí estábamos gritamos a una, “what might have been lost” coreando el estribillo de la inmensa Wolves (Act I & II) mientras internamente, seguro que más de uno, nos preguntábamos qué podríamos haber perdido de haberlo intentado. Entrada directa al top ten de momentos apoteóticos del año.
En Madrid – mi segunda cita con ellos, tres meses después – sorprendentemente no hicieron el mismo setlist, la complicidad e implicación con el público fue quizá algo menor y el espacio, una plaza de toros cubierta y vestida con sus mejores galas para la ocasión, no estuvo a la altura de la pintoresca “plaza del pueblo” de la ciudad Condal. Aun así Bon Iver consiguieron dar una vuelta de tuerca y que sus canciones sonasen de distinta forma que meses atrás, como si hubiesen evolucionado buscando exprimirlas y exprimirnos, de nuevo hasta el último sonido.
Porque escucharlo en directo no es lo mismo, son nueve las personas que están sobre el escenario, son dos las baterías, dos teclados, saxo, trompeta, guitarras y los temas que se van sucediendo uno tras otro se transforman. Cuando suenan los primeros acordes de Skinny Love el público se viene arriba y acompaña al señor Vernon, solo en el escenario con su guitarra, entonando esa canción-lamento que se ha convertido ya en el himno de los fan(áticos) del grupo. Porque somos todos los que llenamos el Poble Espanyol de Barcelona o el Palacio de Vistalegre de Madrid los que vamos con él en ese viaje que realiza a través de su eclecticismo musical por la desesperación y el dolor hasta que llega la redención con un solo acorde, con un solo tema: For Emma, Forever Ago, que utilizó a modo de despedida en ambas ciudades.
Y suenan los aplausos, las luces se encienden, las lágrimas se esconden y los gestos de satisfacción y las miradas de complicidad aparecen mientras abandonas el recinto satisfecha, con la sensación de haber asistido a algo casi mágico, casi litúrgico, compartido por miles de desconocidos a los que al menos por un instante, sientes muy cercanos. Y eso es algo muy grande. Desde luego no hace falta ser ningún gurú de la música para darse cuenta de que en los conciertos de Bon Iver se respira ese-algo-especial.
Pues sí, no todo iban a ser disgustos. Y para quitarnos el susto que todavía tenemos tras las pasadas declaraciones de Justin Vernon, en las que no dejaba nada claro el futuro de la banda, hoy ha estrenado vídeo autodirigido por él mismo. Esta vez la canción elegida es Beth/Rest que cierra su último disco que lleva el mismo nombre que la banda, Bon Iver (2012). Quizá una de las canciones que menos se ha entendido de este último álbum. En el video se muestra a “dos personas que están hechas la una para la otra y lo que le ocurre a su esencia” todo ello con imágenes bucólicas y en una atmósfera de ensoñación. Pero mejor pasad y juzgad vosotros mismos.
Bon Iver actuará en Madrid el próximo 28 de Octubre en el Palacio de Vistalegre, finalizando su gira española que comenzó el pasado mes de Julio en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Cruzamos los dedos para que ésta no sea nuestra última oportunidad de verlo.
Por lo que sabemos, los conciertos de julio de Bon Iver en Bilbao y Barcelona fueron apoteóticos y el de Madrid del próximo 28 de octubre se presenta también especial aunque con algún pero debido, en primer lugar, al recinto, el Palacio de Vistalegre, donde cuesta bastante que un concierto suene bien y en segundo a las declaraciones del propio Justin Vernon sobre su futuro fuera de la banda debido “la excesiva atención que se genera”. ¿Será ésta la última vez que les veamos en directo en nuestro país? Por si es así, aquí os dejamos unas pinceladas de lo que una de las bandas más importantes de los últimos tiempos significa:
Al universo de Bon Iver hay que acercarse sin prisas, con ganas y a sabiendas de que se va a entrar en comunión con las cuerdas de unas gargantas anegadas por los agudos de un piano al que unos dedos golpean con la suavidad de una caricia y de unas guitarras cuyos arpegios parecen haber sido creados lejos, muy lejos, en uno de esos lugares a los que no se puede llegar. Perth, tema que abre su último trabajo, no ha podido ser creado en otro sitio. Imposible.
El primer largo de la banda, For Emma, Forever Ago, auto producido en 2007 y editado un año después, ya dejó entrever el tipo de música que Vernon era capaz de hacer. Compuesto en una obligada convalecencia en una cabaña de Wisconsin debido a una mononucleosis hepática y tras las rupturas con su banda y su pareja, encierra entre sus cortes un extraño compendio de amor y falta de perspectiva que, aunque difíciles de conjugar, son dignos del más profundo ejercicio de introspección. El de Wisconsin fue un retiro productivo, sin duda, alimentado además por los evocadores episodios de Doctor en Alaska a través de los cuales es terriblemente difícil no sucumbir a las mieles de la inspiración hasta el punto de tomar de ella incluso el nombre del grupo gracias al episodio en el que Fleischman, Chris y los demás habitantes de Cicely terminan saliendo de sus casas tras la primera nevada del invierno y deseando un “bon hiver” a todos, “buen invierno” en Francés.
Pero la más alta cota de creatividad y carácter llegaría con Bon Iver (2011), perfecto contrapunto a aquella oscura opera prima que, desprendiendo pequeños halos de optimismo, agota los adjetivos y sorprende por la deliciosa originalidad que libera, cargada de unos vientos, una electrónica y unas letras frente a los que es imposible no rendirse, sobre todo a estas alturas de la película donde tres manidos y gastados acordes dominan gran parte del panorama musical.
Así las cosas, ¿te puedes acercar a Madrid a su concierto? Hazlo. Si es la última oportunidad de verlos juntos te sentirás especial y si no, también.
DOMINGO 28 DE OCTUBRE MADRID Palacio de Vistalegre Puertas 19h. Precio: 35 euros entradas a la venta enwww.ticketmaster.com
Tras seis años de silencio Beth Orton publica disco. La fecha prevista es el 2 de Octubre en ANTI- Records. Este álbum que se llamará Sugarin Season y ha sido grabado en Portland (Oregon) y producido por Tucker Martine (My Morning Jacket, The Decemberists) es el fruto de un período de introspección y renacimiento.
Este será el tracklist:
1. Magpie 2. Dawn Chorus 3. Candles 4. Something more Beautiful 5. Call me the Breeze 6. Poison Tree 7. See through Blue 8. Last Leaves of Autumn 9. State of Grace 10. Mystery
La cantautora inglesa teloneará a Bon Iver el próximo 27 de Julio en el Poble Espanyol de Barcelona donde seguro que aprovechará para tocar algunos de los temas de su último trabajo. Mientras, aqui os dejamos un adelanto.
Eran ya numerosos los rumores y tras la acogida que están teniendo las actuaciones veraniegas de BON IVER en Bilbao y Barcelona en el mes de Julio, no es de extrañar que se sume una nueva cita, esta vez en Madrid, y en Octubre, una nueva oportunidad para ver a BON IVER, en la capital, en el Palacio Vistalegre.
DOMINGO 28 DE OCTUBRE MADRID Palacio de Vistalegre Puertas 19h. Precio: 35 euros entradas a la venta a partir del viernes 22 de junio en www.ticketmaster.com
Las entradas para estos conciertos saldrán a la venta el viernes 22 a las 9 horas GMT y una pre-venta especial estarán disponible desde las 9 AM el miércoles 20.
Las actuaciones de Bon Iver en España los próximos 22 y 27 de Julio, en Bilbao y Barcelona respectivamente, contarán con unos invitados de excepción. En Barcelona, Beth Orton será la encargada de abrir el esperadísimo concierto en el Poble Español. Para el Palacio Euskalduna, y en un ambiente más íntimo, contaremos con la presencia del cantautor Sam Amidon.
Detrás de Bon Iver se esconde el tremendo talento de Justin Vernon, junto con Mike Noyce (vocales, guitarra barítono, guitarra) y Sean Carey (batería, vocales, piano, vibráfono)
Su primer disco autoeditado en 2007, “For Emma forever Ago“, ha sido considerado uno de los mejores del indie-folk americano. Con su segundo trabajo “Bon Iver, Bon Iver” (2011) se han colocado en lo más alto de todas las listas del 2011 y ha sido ganador de dos premios Grammy este año 2012.Los conciertos más esperados del año serán el 22 de Julio en Bilbao y el 27 de julio en Barcelona.
Viernes 27 JULIO 2012
+ BETH ORTON
BARCELONA Poble Espanyol
puertas 20h
precio: 35 euros
Domingo 22 JULIO 2012
+ SAM AMIDON
BILBAO
Palacio Euskalduna
puertas 20h
precio: entre 35, 45 y 50 euros
co-produce Last TourInternational
Las entradas a la venta a través de los puntos de venta oficiales:
MERCURY WHEELS en colaboración con LIVE NATION ESPAÑA presentan en concierto a BON IVER. Probablemente el grupo más deseado en estos momentos, actuará en Bilbao y Barcelona el próximo mes de Julio, será en dos recintos maravillosos como son el Palacio Euskalduna de Bilbao (22 de Julio) y el Poble Espanyol de Barcelona (27 de Julio).
Detrás de Bon Iver se esconde el tremendo talento de Justin Vernon, junto con Mike Noyce (vocales, guitarra barítono, guitarra) y Sean Carey (batería, vocales, piano, vibráfono)
Su primer disco autoeditado en 2007, “For Emma forever Ago“, ha sido considerado uno de los mejores del indie-folk americano. Con su segundo trabajo “Bon Iver, Bon Iver” se han colocado en lo más alto de todas las listas del 2011, entre ellas la de nuestra revista y ha sido ganador de dos premios Grammy este año 2012.
Los conciertos más esperados del año serán el 22 de Julio en Bilbao y el 27 de julio en Barcelona.
Viernes 27 JULIO 2012 BARCELONA Poble Espanyol puertas 20h precio: 35 euros Domingo 22 JULIO 2012 BILBAO Palacio Euskalduna puertas 20h precio: entre 35, 45 y 50 euros co-produce Last TourInternational
Las entradas saldrán a la venta este viernes 9 de marzo a través de los puntos de venta oficiales: www.ticketmaster.es / 902 15 00 25, FNAC, Carrefour, oficinas Halcón Viajes
La intimidad toma los mandos cuando uno se planta frente a Bon Iver. Los falsetes a medio gas de su alma, Justin Vernon, se han hecho acompañar en este, su segundo disco, de una pléyade de grandes músicos aportando ritmos y arreglos riquísimos a base de trabajados teclados, cuerdas y vientos hasta convertir a este homónimo trabajo en el perfecto contrapunto a aquella oscura opera prima, For Emma, Forever Ago, que en 2008 hundió en la miseria a todo aquel que, sin estar pasando por su mejor momento anímico, lo escuchaba. Eso sí, un gran disco, todo sea dicho. En cuanto a este Bon Iver de 2011, a tenor de los títulos de las canciones parece de esos de haber sido compuesto viajando pero si te adentras un poco en sus letras, acabas totalmente desconcertado ante lo enrevesado de las mismas. Aún así, es un álbum más optimista que su predecesor, y es que aquel fue escrito durante un encierro en una cabaña de su Wisconsin natal debido a una mononucleosis hepática y en éste se nota el rodaje vivido por sus autores, en parte debido a la gira de aquel. Bon Iver conmueve de manera inmediata en la primera escucha. A los 10 segundos de escuchar el tema que lo abre, Perth, te das cuenta de que estás ante un gran trabajo y vuelves a escucharlo porque sabes que cada vez te va a gustar más. Y así hasta llegar al último tema, Beth/Rest, que aún desconcertándote un poco, cierra una bellísima obra.
Valoración: 7 / 10
Escúchate: Perth, Tower, Calgary
La pega: Demasiado lineal, cuesta encontrarle puntos álgidos.
04. Lupercalia / Patrick Wolf
Cuando Patrick Wolf se enamoró, su talento y su componer, a parte de sus hormonas, se revolucionaron y el resultado lo tuvo que editar como disco por eso de no quedarse las cosas dentro y ya de paso seguir ganándose la vida. Después de años y discos, cuatro en concreto, sumergido en un mundo paralelo plagado de personajes oscuros y pociones mágicas afronta este estado de ánimo con un disco de amor cargado de bellos momentos hablando de cuando sientes mariposas al sentirte correspondido en tu locura. Lupercalia es un disco a la altura de sus otros trabajos y que aporta a la carrera musical de este joven e infravalorado virtuoso 3 ó 4 estupendos hits con unos estribillos difíciles de olvidar desde la primera escucha. Por eso celebramos que el bueno de Patricio Lobo, como él mismo se denomina las muchas veces que viene por España, sienta cosquillitas en la tripa cuando su novio le besa los morros demostrándonos que no hay que estar hundido en la miseria (piénsese en Adele) para hacer grandes canciones.
Valoración: 8 / 10
Escúchate: The City, Together, Time Of My Life.
La pega: Unas letras un poco moñas pero, ¿no es moñas el amor cuando está a flor de piel?
03. Smother / Wild Beasts
Belleza y armonía se abrazan en el tercer disco de estos británicos que tienen su huequecito hecho en el panorama musical de las islas gracias a su disco anterior, Two Dancers (2009) nominado a mejor álbum en muchísimas listas y llegando incluso a optar por el Mercury de 2010 que acabaron ganando The xx con su impresionante xx (2009) Smother se muestra como un conjunto de melodías articuladas en un rango de velocidad e impacto que rozan la cámara lenta y la caricia. Es como navegar en un mar de tranquilidad mecidos suave, suavemente por pequeñas olas. Especialmente cautivadora se muestra la voz de Hayden Thorpe, maestra de ceremonias que junto con la impresionante percusión que reina en la mayoría de los temas convierten a este disco en aliado de malos momentos y en relajante de tensiones. Muy recomendable escucharlo de principio a fin, sin distracciones ni pausas, hacedlo así, se lo merecen.
Valoración: 8 / 10
Escúchate: Loop the loop, Albatros, Reach A Bit Further, End Come Too Soon.
La pega: Atender con perspectiva a este álbum y saber qué tienes entre manos es no encontrarle pegas.
02. 21 / Adele
Como los finales de año son momentos para celebrar, reunirse, amar y decirnos cosas bonitas los unos a los otros y yo tengo que hablar de este disco debido a una explosión de talento por parte de su autora, que habla sobre todo lo contrario, desastres, separaciones y llorar la pérdida, voy a centrarme en lo que ha supuesto en cuanto a números porque es algo brutal. 21, de la británica Adele, es el rompedor de récords y su creadora la nueva diva del Pop mundial que tras una dura separación sentimental situó este, su segundo disco, en la cumbre de ventas del mundo. A saber: El más vendido del siglo en el Reino Unido con 3,6 millones de copias a diciembre de 2011 desbancando al Back In Black (2006) de Amy Winehouse, Ella es la primera artista europea en superar el millón de descargas en iTunes y junto a los Beatles ha tenido dos álbumes y dos singles en el Top 5 de las islas simultáneamente. Y para qué hablar de fuera de su nación donde ha copado las listas en más de veinticuatro países… Si alguien no se fía de estos números, hoy no, que los villancicos inundan las ondas, pero mañana que ponga la radio y sintonice 3 emisoras. Si en una de ellas no está sonando el Rolling In The Deep que abre esta joya, que me busque y le invito a roscón.
Lo malo, la sensación extraña el tener que rememorar cada minuto de tu vida una ruptura y no poder pasar página pero, amiga Adele, has roto todos los charts del mundo con estas canciones, digo yo que merecerá la pena ¿no?
Valoración: 8’5 / 10
Escúchate: Turning Tables, Don’t You Remember, Someone Like You.
La pega: El gasto en terapia que debe estar pagando Adele. Como diría Raffaella Carrá: Búscate otro más bueno, vuélvete a enamorar.
01. Belong / The Pains Of Being Pure At Heart
Hay momentos musicales que se graban a fuego en uno. La primera vez que escuché Belong fue uno de esos. Guitarras contundentes en contraste con la dulzura de la voz, estribillo apoteósico, en definitiva, un pedazo de canción la mires por donde la mires. Así, me hice con el disco y seguí escuchándolo mientras descubría la calidad que contenían casi todos los temas, esas reminiscencias tan evidentes a las grandes obras maestras de los años 90 en un grupo tan joven y tan fresco. Se ha hablado ya muchas veces de la responsabilidad que supone un segundo disco así que no voy a descubrir nada a nadie diciendo que estos chicos van a crecer mucho más porque cuando un segundo disco supera las expectativas creadas con un gran primero los autores son, sin duda, unos grandes creativos y si nada se tuerce segurán regalándonos maravillosos momentos musicales para grabar y grabar en uno.
Valoración: 9 / 10
Escúchate: Belong, The Body, Heart In Your Heartbreak.
La pega: Es tan bueno que sólo voy a ponerle un pero a la portada.