El ‘arte de las nubes’
Fecha: noviembre 16th, 2011 | Autor: Teresa Canive Maldonado | Archivado en: Actualidad, Noticias, Plásticas | Tags: climatología, exposición, Sala de exposiciones | Sin Comentarios »El arte se transforma. Continuamente las expresiones artísticas cambian su forma y se adaptan al contexto de nuestra realidad más contemporánea. Así nace el llamado ‘arte meteorológico’ o ‘biotech’. Una corriente técnica en la que se refleja la preocupación de sus autores con el cambio climático y los desastres naturales que conlleva.
Andrea Polli, una de las intérpretes del arte de las nubes, las cascadas de luces y los grados centígrados, explica que “las condiciones climáticas y atmosféricas son fascinantes y realmente parecen ser algo invisible, pero, al mismo tiempo, son increíblemente potentes. Se trata de la utilización de medios estéticos con los que hablamos de nuestro medio ambiente”.
Y es que con esta nueva corriente artística se pretende representar en forma de objetos o sonidos tangibles los graves peligros que pasan desapercibidos en nuestro ‘día a día’, conceptos que son invisibles a nuestros ojos pero no a la naturaleza más débil.
Muchas de las obras de Polli se basan en un proceso llamado “sonificación” que se traduce en sonidos reales de silbidos o zumbidos. Para ello, esta artista nacida en la industrial Chicago, trabaja en colaboración con arquitectos, científicos atmosféricos y expertos en contaminación con el fin de examinar las relaciones entre los seres humanos y el cambio climático tanto local como global.
¿Se puede percibir la calidad del aire en una ‘simple’ cascada luminosa? Desde luego, cuesta imaginárselo. Pero ahora se puede visitar en el Parco de Arte Viviente (PAV) de Turín, un nuevo museo dedicado exclusivamente a las formas artísticas vivas, creado por Piero Gilardi, pionero del arte ‘biotech’ en Italia. Al sumergirse en la cascada o ‘Particle falls’ uno comprende que “la intensidad y rapidez del agua están directamente relacionados con los polvos sutiles esparcidos en la atmósfera”, explica el director artístico del centro Claudio Cravero. Su autora: Andrea Pelli, que expone sus obras a través de la colección ‘Breathless’ y hasta el 26 de febrero del próximo año en colaboración con Chuck Varga.
En la exposición se pueden apreciar, además, ‘Breather’, un Quinientos italiano envuelto en una membrana transparente que funciona como un pulmón, y ‘Cloud Car’, que cuenta con un sistema nebulizador que visibiliza el aire.
No es la primera vez que se puede disfrutar de este espectáculo científico. Otros proyectos como “T2” (2006) proporcionan una exploración artística de la actividad real del océano gracias a los datos proporcionados de las olas y el viento, mediante webcams situadas desde la costa oeste de Estados Unidos y la costa este de Nueva Zelanda, con el objetivo, explica Pelli, de “aumentar la conciencia y apreciación de la belleza, del poder y de la importancia de los océanos en un mundo en constante calentamiento”.

'T2', por Andrea Polli.
Olafur Elisson, Darya von Berner, que creó una nube real en plena Puerta de Alcalá de Madrid, pulverizando microgotas de agua que permanecían en suspensión en el aire, Nathalie Miebach, que convirtió los datos meteorológicos en partículas musicales tridimensionales con la ayuda de la interpretación al piano de Elaine Rombola, o Aaron Koblin y Nik Hafermaas son algunos de los muchos nombres que encontramos en la pureza más artística de la climatología más simple.
Texto: Teresa Canive


